La inteligencia artificial puede explicar, resumir, proponer ejemplos y ayudar a crear. También puede equivocarse o hacer por nosotros una parte del proceso que necesitábamos practicar.
Aurelia ve posibilidades donde otros ven únicamente riesgos, pero su creatividad siempre necesita propósito. La pregunta no es solo si debemos usar IA, sino para qué parte del aprendizaje puede ser una ayuda y en qué momento conviene dejarla fuera.
Para conversar:
• ¿En qué actividad la IA podría ampliar la curiosidad o la creatividad?
• ¿Qué parte debería realizar siempre la persona que aprende?
• ¿Cómo comprobarías que hubo aprendizaje y no solo una respuesta bien presentada?